VEGA TOSCANO (1989) - Ocupaciones Humanas

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Paleolithic settlements dating from the Middle Pleistocene exist in the Guadix-Baza basin.Recent geological research in the Depression indicate that the chronostratigraphical position of the mostrelevant sites is accurate. The provisional results discussed in this paper provide arguments for the inclusionof these sites in the regional Paleolithic sequence.

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VEGA TOSCANO: OCUPACIONES HUMANAS

Ocupaciones humanas en el Pleistoceno de la Depresin de Guadix-Baza: elementos de discusin.

Luis Gerardo Vega ToscanoDepartamento de Prehistoria. Facultad de Geografa e Historia. Universidad Complutense. 28040 MADRID.

ABSTRACT

Paleolithic settlements dating from the Middle Pleistocene exist in the Guadix-Baza basin. Recent geological research in the Depression indicate that the chronostratigraphical position of the most relevant sites is accurate. The provisional results discussed in this paper provide arguments for the inclusion of these sites in the regional Paleolithic sequence. KEYWORDS: Paleolithic, Pleistocene, Guadix-Baza Depression.

Introduccin El relleno Plio/Pleistoceno de la cuenca sedimentaria continental de Guadix-Baza-Huscar (Granada) ha despertado un inters en la investigacin que se ha ido incrementando en los ltimos aos con ritmo acelerado. Este inters se encuentra plenamente justifcado si se tiene en cuenta no slo la magnitud, tanto espacial como temporal, de los depsitos de dicha cuenca sino sobre todo su origen sedimentario que ha favorecido la presencia de un nutrido grupo de yacimientos de vertebrados en buen estado de conservacin y susceptibles de ser estudiados con ciertas garantas desde un punto de vista tafonmico. A pesar de estas notables caractersticas, los resultados alcanzados hasta ahora en dichas investigaciones no pueden considerarse totalmente satisfactorios puesto que presentan tres grandes bloques de problemas: 1. La neotectnica y los abundantes cambios de facies difcultan mucho el establecimiento de las relaciones geomtricas entre las distintas formaciones cartografiadas en la Depresin. Esto equivale a decir que las reconstrucciones paleogeogrfcas y la cronoestratigrafia detallada de todo el sector tienen todava numerosas incgnitas por despejar.327

LA CUENCA DE GUADIX - BAZA

2. Desde un punto de vista bioestratigrfco se conoce con relativo detalle el intervalo Rusciniense-Villafranquiense- Bihariense, que en principio parece datar la casi totalidad del relleno postmioceno de la cuenca. En cambio, el Pleistoceno medio avanzado y sobre todo el paso hacia el Pleistoceno superior estn casi indocumentados y, pese a que existen evidencias para plantear algunas hiptesis, puede considerarse que esta parte superior de la secuencia potencial de la Depresin, con lo que implica a la hora de establccer la cronologa de los procesos representados en la colmatacin de la cuenca, est todava sin articular. 3. El gran nmero de yacimientos paleontolgicos estudiados en este sector contrasta vivamente con la parquedad de sitios en los que se hayan localizado trazas de actividad humana. Hasta este momento solo se han publicado restos industriales bien situados estratigrficamente en dos yacimientos, si excluimos los discutibles hallazgos de Venta Micena (cf. Gibert, 1986; Vega Toscano, 1984): Cllar de Baza I y la Solana del Zamborino. Esta pobreza cuantitativa no se corresponde, sin embargo, con la importancia real de dichos yacimientos, puesto que el primero constituye sin duda uno de los ms antiguos de la Pennsula y el segundo es el pilar fundamental sobre el que reposa la datacin del tramo fnal del relleno de la cuenca (Comas & Garca Dueas, 1986; Soria et al., 1987). El objetivo del presente escrito es examinar con algn detalle el tercer grupo de problemas, de cara a su coordinacin cronoestratigrfica con las evidencias geolgicas y paleontolgicas, desde la perspectiva de la situacin actual del Paleolitico andaluz. Esta discusin permite asimismo rcplantear los trminos en los que se puede formular el segundo grupo de incgnitas anteriormente citado y por lo tanto contribuye, desde una ptica distinta, a enunciar los objetivos de futuras investigaciones en la Depresin.

El contexto de la Depresin de Guadix-Baza

La Depresin de Guadix-Baza es una de las fosas intramontaosas ms importantes de las que componen el Surco Intrabtico. Tras algunos trabajos previos que suponen las primeras descripciones de su relleno (Fallot et aL , 1967; Vera, 1968, 1969), ms o menos parciales, se llega a la primera sntesis estratigrfca de toda la cuenca, propuesta por Vera (1970). Segn este investigador, los materiales que la rellenan pueden agruparse en dos grandes conjuntos: (i) depsitos miocenos en la base, de origen esencialmente marino y afectados en mayor o menor medida por movimientos tardiorognicos; y (ii) materiales de ambiente sedimentario variado por encima de los anteriores, subhorizontales y discordantes con respecto a ellos, atribuidos al Plioceno -a muro no se descartan tramos del Mioceno superior- y al Cuaternario antiguo en el caso del nivel que sella la Depresin. Para Vera (op. cit.), despus de esta prolongada fase de sedimentacin (durante el resto del Cuaternario) se producira un rpido ascenso del sector, causa del encajamiento de la red fluvial, que contina en la actualidad. Los distintos ambientes reflejados en el paquete estratigrfco del Plio-Pleistoceno se correspondan para este investigador con cuatro formaciones distintas relacionadas como cambios de facies (Formaciones de Guadix, Gorafe-Hulago, Baza y SernCaniles) y representaban respectivamente orgenes fluviales, lacustres, de albufera y marinos costeros. Estas cuatro formaciones, que como se ha dicho se consideraban prcticamente contemporneas, estaban sin embargo bastante mal datadas: se conocan algunas faunas anteriores a ellas, procedentes de los materiales miocenos (Tortoniense, Aquitaniense), en puntos dispersos, y algunas328

VEGA TOSCANO: OCUPACIONES HUMANAS localizaciones, ya en su interior, consideradas pliocenas. El argumento de ms peso para atribuirlas al Plioceno-Pleistoceno inicial era el Elephas meridionalis determinado por E. Aguirre (1963) en una posicin prxima al techo de la formacin de Guadix. Esta unidad, por tanto, se habra depositado entre el Mioceno superior o el Plioceno inicial y el Villafranquiense. La aparicin de La Solana del Zamborino pocos aos despus, tambin a techo de la misma formacin y atribuida al Pleistoceno superior inicial (Botella et al. , 1976), replante lgicamente las edades de todo el tramo postmioceno y oblig a efectuar nuevas sntesis estratigrficas ms detalladas. Estas han sido obra de Pea, primero en el sector occidental (1975) y luego en el conjunto total de la Depresin (1979, 1985), ltimo trabajo de correlacin completa que se ha efectuado en la cuenca granadina. Para Pea, estos dcpsitos plio-cuaternarios constan de tres grupos de materiales diferentes: el de Guadix, en el scctor occidental, el de Baza, en el oriental y el grupo de Hulago, en una posicin intermedia. Mantiene el origen ms o menos fluvial para el primer grupo (formaciones detrticas a base de conglomerados y arenas esencialmente), el ambiente lacustre para el tercero (margas y calizas) y mixto (fluvial y lacustre) para el grupo de Baza. Algunas de las formaciones determinadas por Pea son algo ms antiguas que otras, pero en general se siguen manteniendo en su interpretacin los contactos por cambio de facies entre todas (indentaciones frecuentes, alternancias, cambios laterales, lentejones...) y por tanto su relativa contemporaneidad. Paleogeogrficamente la nueva interpretacin puede resumirse en los siguientes puntos: 1. La cuenca ha funcionado de un modo endorreico durante todo el periodo que va desde el basculamiento del Mioceno hasta el depsito de los ltimos niveles de colmatacin. A partir de este momento, aproximadamente coincidiendo con el actual encajamiento de la red fluvial, empieza un ascenso del sector y la cuenca es capturada por el Guadiana Menor, pasando, de desaguar en la vertiente mediterrnea, a hacerlo ahora en la atlntica a travs del Guadalquivir. 2. Todo este dominio ha estado condicionado por dos lagos, uno occidental y otro oriental, ms o menos someros y con grandes fluctuaciones en su extensin a lo largo del tiempo. Alrededor de estos se depositaron materiales procedentes del desmantelamiento de las sierras circundantes, arrastrados por corrientes de agua divagantes (canales anastomosados, abanicos aluviales...). La mayor extensin de los sedimentos de origen fluvial y el desplazamiento de las margas y calizas lacustres se interpretan como vinculados esencialmente con cambios climticos. 3. Dentro de esta dinmica, el sector oriental presenta algunas dificultades esenciales, sobre todo en su distincin con el Mioceno basal, a causa de la falta de contactos netos y a la presencia conjeturada de fauna miocena resedimentada en algunos niveles plio-pleistocenos. Esto, junto a nuevas dataciones en la antigua formacin Sern-Caniles de Vera, lleva a Pea a postular un origen continental para este tramo. El ambiente salobre del lago podra justifcar asimismo algunas faunas atribuidas anteriormente a un medio marino. 4. El . lago del sector occidental, representado por un cierto nmero de formaciones compuestas por calizas y margas (Grupo de Gorafe-Hulago), sufri una historia compleja tambin, con fases casi de desecacin seguidas de otras en las que ocup una superfcie notable, aunque siempre menor que el oriental. Los avances y retrocesos de los depsitos fluviales circundantes (Grupo de Guadix) acompaan a dichas oscilaciones. La ltima extensin generalizada del lago est atestiguada por la denominada Formacin de la Solana del Zamborino, en cuyo tramo superior se localiza el yacimiento. Aunque en los aspectos que interesa resaltar en este trabajo puede considerarse que la dinmica general inferida por Pea tiene un amplio margen de validez, es de sealar que trabajos parciales tanto en el sector occidental (Alonso, 1986; Alonso & Pea, 1987; Alonso et al. , 1988) como en el oriental (Vera et al. ,1985; Soria et al. , 1987) y sobre todo las nuevas investigaciones bioestratigrficas329

LA CUENCA DE GUADIX - BAZA

(Agust et , 1987 ; Alberdi et al. , 1988 a y b ) han proporcionado numerosos elementos que permiten mod