La libertad 11 12 (2010)

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1. ISSN: 1659-388XP E N S A M I E N TO a oVn m e roO R GA N I Z AC I N e s p e c i a l11 - 1 2ACC I Nd i c i e m b r e2 01011y12EdicinEditorial, Nacionales, Internacionales, Historia, Salud, Gnero e identidades; Arte, Cultura y Letras; Educacin, Ecologa, Humor. 2. 1 La LibertadAo VNmero 1 1-12ISSN: 1659-388XEditorialEEl carcter voluntario y colectivo con el que se realizan muchas de las publicaciones anarquistas en Amrica Latina, y ms especficamente en Costa Rica, hace que las mismas estn sujetas a las circunstancias en las que se desarrollan las personas que en ellas colaboran. Circunstancias que van desde el contexto material, cuestiones monetarias y de tiempo, hasta situaciones personales y organizativas dentro de los colectivos. En este sentido, el hecho de que una publicacin como La Libertad desaparezca durante un ao entero no debera extraar a nadie; que reaparezca despus de ese perodo tampoco. La Libertad aparece por primera vez en Julio del 2006. Su creacin estuvo a cargo del Colectivo Anarquista de Puntarenas, Costa Rica, junto a la colaboracin de compaeras y compaeros de gran trayectoria en las movilizaciones sociales, con ideales de horizontalidad y antiautoritarismo. Buscando retomar los ideales libertarios (anarquistas) costarricenses de antao, como los del Centro de Estudios Sociales Germinal, se propuso como un medio de anlisis sobre la problemtica social nacional, puesto que surga en el naciente contexto de lucha contra el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamrica y Repblica Dominicana (CAFTA, por sus siglas en ingls). Posteriormente durante este ao se unen a la iniciativa varios colectivos e individualidades principalmente de San Jos, con la idea de llegar a la construccin de una Federacin Anarquista Costarricense. Para el 2007 se consolidan las colaboraciones de algunos colegas y tambin se integran otras compaeras y compaeros de gran experiencia (desde otras iniciativas anarquistas de la dcada de los aos 80 del siglo XX, como lo fue la revista Acracia). Junto a la misma crecen varias iniciativas y proyectos de divulgacin, entre los cuales se encontraban el Crculo de Estudios La Libertad, el Centro de Estudios Anarquistas Germinal, Ecos de la Utopa, un programa de radio por internet y ahora, una nueva iniciativa que est por publicarse como los Cuadernos La Libertad. Dicha actividad se mantuvo de forma constante, a pesar de lo intermitente del proceso, hasta finales de 2009, cuando por distintas circunstancias materiales y personales de las y los colaboradores, se suspende, casi de forma total, durante casi un ao, la edicin de La Libertad y dems proyectos. Sin embargo, ah donde se puede sealar la fragilidad de estas iniciativas es tambin donde se puede observar su mayor fortaleza. El carcter colectivo y horizontal de las mismas permite que estas puedan ser retomadas con un nuevo impulso, con el objetivo siempre presente de divulgar ideas e informacin queayuden a construir conjuntamente una sociedad ms libre y justa. Es a mediados de 2010 que se empieza a perfilar una nueva experiencia colectiva con la creacin de la Colectiva La Espiral, con participacin tanto de personas provenientes de iniciativas y colectivos anteriores como de nuevas y nuevos compaeros; los cuales deciden volver a empezar el trabajo de edicin de La Libertad como un medio de difusin de los ideales cratas en Costa Rica y como parte de un proceso de reactivacin de los mismos por parte de sta y muchas agrupaciones ms. Es un proceso constante, no finito, en el que prima no slo la edicin de una revista o peridico slo por la edicin misma, sino una construccin de nuevas formas organizativas y de convivencia, en un contexto nacional e internacional que se vuelve cada vez ms violento y represivo ante estas formas de vivir y de pensar; represin que va desde la ms abierta violencia fsica, la exclusin social, la discriminacin por etnia, clase o gnero, el deterioro ambiental, hasta el ms profundo sentimiento de terror social que desencadena en la apata, la frustracin y la desesperanza. Con esto en mente es que la Colectiva La Espiral retoma el proyecto de La Libertad, con nuevo mpetu, nuevas y viejas compaeras y compaeros, con el constante anhelo de colaborar en la construccin de un mundo nuevo. El cual fue, es y ser siempre un proyecto abierto a colaboraciones de cualquiera que as lo desee en sus distintas secciones (Nacionales, Internacionales, Teora, Historia, Ecologa, Arte, Cultura y Letras, Gnero e Identidades, Salud, Humor. Los criterios editoriales se encuentran ms adelante en este nmero).Creditos Apartado Postal: 509-2070 Sabanilla, San Jos, Costa Rica Gabriel Carvajal Valdy Correo Electrnico: lalibertadcr@riseup.net Sitio electrnico: http://lalibertadcr.wordpress.com http://lalibertadcr.blogspot.com Costa Rica: C 800 Extranjero: $ 5 Suscripcin anual nacional: C 5000 Suscripcin anual extranjero: $10 Colectiva La Espiral Diciembre, 2010. Colaboradores y colaboradoras en este nmero: Sebastin Snchez Diana Picado Susana Aguilar Cinthya Arroyo Julin Arenales Jos Cspedes Sergio Guilln Rodrigo Quesada Monge Diseo de portada: Noelia Cruz Ilustracin de la portada: Rafael Espinoza Diagramacin: Colectiva La EspiralTodos los artculos pueden ser reproducidos libremente citando la fuente. La responsabilidad del contenido de cada artculo es exclusiva del autor o autora. 3. 2 La LibertadAo VNmero 1 1-12ISSN: 1659-388XNacionalesYa no quedan ms mejillasNo obstante, la violencia del Estado, las presiones oficiales y el cerco meditico nuevamente, como otras tantas veces en nuestra regin, permitieron la negociacin y gestaron una salida al conflicto. Pero este caso es un ejemplo ms de las formas en que actualmente el sistema capitalista y el Estado matan en la regin centroamericana; es un ejemplo de la barbarie a la que es capaz de llegar la derecha fascista para imponer sus proyectos de liberalizacin econmica, extraccin de recursos y mercantilizacin de la vida. Se trata de una tendencia que tiene varios aos de venirse cuajando y que ha venido tomando forma bajo el eje militarista y neoliberal de los Estados de la regin, desde Mxico y Honduras, pasando por Costa Rica, hasta Panam y Colombia. No es casual la estrecha relacin de la actual presidente de Costa Rica con el gobierno de Martinelli (que en su forma ms vulgar se concreta en la participacin de efectivos policiales costarricenses en los actos de represin dentro de fronteras panameas), ni el papel que nuestro pas jug en la legitimacin internacional del golpe en Honduras y del inconcebible gobierno de Porfirio Lobo.As queda desnuda la mentira que da a da nos hacemos a nosotros y nosotras mismas sobre nuestra Costa Rica de paz y nuestra perpetua y sacrosanta neutralidad: los militares gringos gozarn de absoluta inmunidad ante la justicia tica, los marines podrn entrar y salir del pas a voluntad y circular por todo el territorio nacional uniformados y portando sus armas de combate. A nadie alarma la cascada de denuncias internacionales sobre agresiones, violaciones y amedrentamiento de efectivos gringos a ciudadanas y ciudadanos de otros pases ocupados. Pero no se crea que esto es nuevo. La estrategia militarizante del gobierno ya se poda entrever con el acuerdo de intercambio con el gobierno italiano de entrenamiento militar a policas ticos por bonos de carbono para el pas europeo. Ni qu decir de las numerosas ocasiones en que desde 2007 se han aprobado desembarcos semejantes al mencionado: 5 barcos de guerra artillados y 17 guardacostas hace 3 aos, 13 buques de guerra con una tripulacin aproximada cada uno de 20 oficiales y 200 enlistados en 2009 (todos cargados de avioncitos y helicpteros), y muchos otros permisos de desembarco para naves guardacostas. Todo esto, bajo el discurso de la seguridad democrtica y el combate al narcotrfico. La falsa guerra contra las drogas, que nunca pone como sus objetivos principales a los capos de las mafias locales e internacionales, ni a las figuras de la narcopoltica de los gobiernos regionales, es d e N o e l i a C ru zMs de 4000 trabajadores afiliados a la Confederacin de Trabajadores de la Repblica de Panam y 700 trabajadores de Convergencia Sindical, se manifestaban el 8 de julio repudiando la eliminacin del derecho a huelga, la restriccin de la libertad sindical, la penalizacin con crcel de la protesta y la eliminacin de las cuotas sindicales, cuando fueron brutalmente reprimidos por fuerzas policiales que luego del garrote y la violencia dejaron un saldo de 7 personas muertas, ms de 100 hospitalizadas y cerca de 30 detenidas. Estas acciones despertaron movilizaciones en todas las provincias del pas, as como la convocatoria, por parte del Encuentro Nacional de Dirigentes Populares, Sindicales y Gremiales, a una Huelga Nacional para el martes 13 de julio. Las organizaciones obreras y campesinas, amenazadas con quedar desplazadas por la creacin, bajo ley, de una central sindical fiel al gobierno, demandaron la liberacin de las y los trabajadores presos y la impugnacin de los asesinatos polticos cometidos.nDesde inicios de julio de este ao, trabajadoras y trabajadores bananeros, campesinos e indgenas de la provincia de Changuinola en Bocas de Toro (Panam), permanecan en huelga en defensa de derechos laborales bsicos amenazados por las llamadas Ley Chorizo y Ley Carcelazo aprobadas por el gobierno derechista y militarista de Martinelli.No es tampoco casual que la presencia militar criolla haya aumentado en estos ltimos meses, paralelamente a la influencia y la intervencin militar norteamericana. El permiso de desembarco de ms de 7 mil soldados, 46 buques de guerra y 200 helicpteros del ejrcito estadounidense por parte de la alianza oficialista-evanglicaliberticida en el parlamento tico, expone en toda su crudeza la inexistencia de soberana nacional en Costa Rica, y la clara disposicin de la oligarqua local de ponerse a las rdenes de los proyectos geopolticos del gobierno gringo.Il us tr aciColectiva La Espiraltan solo una ilusin